Para nuestra comunidad, la llegada de nuevos integrantes es siempre un motivo de alegría y renovación. Desde la esencia de nuestro carisma teresiano, entendemos que la acogida y el acompañamiento son gestos fundamentales de amor y fraternidad. Este es, por excelencia, un espacio de identidad teresiana, donde el cuidado del otro está en el centro de nuestra misión.
Con este espíritu, los días 6 y 7 de abril el Equipo Directivo sostuvo un enriquecedor momento de encuentro con los estudiantes que ingresaron este año. El objetivo principal fue abrir un espacio de confianza para conocer sus primeras percepciones, saber cómo se han sentido y escuchar sus primeras vivencias en esta nueva etapa.
Este diálogo nos permite entender cómo seguir acompañándolos en su proceso de adaptación, asegurándonos de que cada uno se sienta valorado. Para nosotros, este espacio resulta altamente relevante y significativo, ya que nos permite construir comunidad desde el respeto y el conocimiento mutuo. Como familia, los invitamos a seguir participando y a mantener vivos estos espacios de diálogo con todos los integrantes de la institución.
Que este inicio sea el comienzo de una amistad profunda con nuestra comunidad y con Jesús, recordando siempre que:
“En la relación con los demás, es donde se prueba el verdadero amor.” – Santa Teresa de Jesús